Se trata de una prueba muy sencilla que permite valorar la calidad seminal. La muestra debe ser obtenida mediante masturbación, recogida en un recipiente estéril y no debe tardar más de una hora en ser trasladada al laboratorio para su estudio. Se recomienda una abstinencia sexual de 3-5 días (no más) y comunicar al equipo médico si ha tomado algún tipo de medicación reciente así como haber pasado por algún proceso febril.